Cómo iniciar el año con buena salud financiera

El comienzo del nuevo año es perfecto para iniciar una buena salud financiera. Quizás se trate del momento perfecto para que ordenes tus finanzas y empieces a adoptar hábitos saludables que te permitan hacer tus gastos más eficientes y aprender a manejar tu dinero.

No hay recetas mágicas ni secretos para mantener una buena salud financiera, solo se trata de adoptar conductas y hábitos que te ayuden a organizar tu economía para que no gastes de más ni derroches dinero. La base para comenzar a sanear tus finanzas es la organización, un factor que hace que muchos abandonen y terminen por gastar sin control.

Hay que destacar que mantener una buena salud financiera no implica tener un anotador las 24 horas del día para registrar cada gasto, sino simplemente controlar un poco más lo que gastas para evitar que derroches dinero por encima de tus posibilidades. Si bien algunas veces debes tomarte el tiempo necesario para hacer números, tendrás la satisfacción de poder aprovechar al máximo tus ingresos y darte algunos gustos de vez en cuando.

 

Consejos para lograr una buena salud financiera

 

 

Reducir deudas

 

El primer paso para comenzar a organizar tus finanzas y lograr sanarlas, es la reducción de las deudas. Para esto, debes determinar qué cantidad de dinero es la que debes, ya sea en tarjetas de crédito, préstamos personales, hipotecarios o para la compra de auto, deudas de impuestos atrasados, etc.

Debes establecer cuánto debes, a qué entidades y que tasa de interés maneja cada una, además de considerar si te permiten una cancelación adelantada en alguna de ellas. Esto te permitirá determinar qué deuda te conviene pagar en primer lugar o bien cancelar de manera anticipada, para evitar pagar demasiados intereses.

La principal prioridad para alcanzar una buena salud financiera es eliminar las deudas, por lo que, además de determinar cuánto dinero debes, tienes que abandonar la tarjeta de crédito y no adquirir nuevas deudas, al menos hasta que puedas controlar las que tenías anteriormente.

Mantener las finanzas sanas no implica no gastar en nada, sino gastar de manera eficiente y siempre en relación con tus ingresos. La tarjeta de crédito es engañosa porque te permite endeudarte por encima de tus posibilidades, y maneja altos porcentajes de interés, por lo que siempre debes usarla con precaución y analizando si te conviene utilizarla o no.

 

 

 

Elaborar un presupuesto y ajustarse a él

 

 

Es el paso fundamental para que tus finanzas comiencen a sanar. Un presupuesto te permitirá dividir tus ingresos de acuerdo a las necesidades que tengas, para destinarlo a lo más prioritario. La creación de un presupuesto ayudará a que canceles tus deudas, armes un fondo de ahorros y organices mejor tus finanzas.

Si bien seguramente al principio será difícil que te ajustes a él y lo cumplas, con el tiempo y la perseverancia suficiente, puedes adaptarte y gastar dinero sin que estés pensando todo el tiempo en el presupuesto.

En tu presupuesto tienes que establecer tus ingresos por un lado y los egresos por otro. En los egresos tienes que distinguir entre gastos fijos mensuales, es decir aquellos que son iguales mes a mes (renta, impuestos, hipoteca) y aquellos que varían. Además de esto, deberás incluir la creación de un fondo de ahorros, para hacer frente a cualquier emergencia financiera. Si tienes demasiadas deudas, puedes destinar menos dinero a tu fondo, que luego puedes incrementar a medida que puedas ir cancelando las mismas.

Aprende mas sobre cómo controlar tus finanzas de forma mensual.

 

Establecer metas financieras

 

Si no sabes hacia donde quieres ir con tu dinero, debes establecer objetivos financieros que te ayuden a determinar qué cantidad de dinero tienes que ahorrar, si tienes proyectos personales a futuro en donde vas a necesitar dinero, como una boda, un viaje o comprar una casa o si quieres cancelar las deudas en un tiempo determinado.

Las metas u objetivos financieros te ayudan a mantener una buena salud financiera, ya que tendrás una guía para distribuir tus gastos de manera más eficiente.