Útiles escolares subieron un 9% en el último año

El regreso a clases implica la compra de útiles escolares y muchos padres seguramente se han dado con la sorpresa que han tenido que gastar más dinero que el año anterior.

 

En promedio la suba de los útiles y artículos escolares fue de un 9,2%, de acuerdo a datos del INEGI (Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía) y al análisis del diario especializado en economía, El Financiero. De acuerdo a los comerciantes, este aumento en los precios de los útiles escolares se debe a los incrementos que han tenido durante el año la gasolina y el dólar.

 

Si bien los aumentos no se han dado en todos los artículos, el listado elaborado por El Financiero investigó 37 productos, de los cuales hubo aumentos en 30 y sólo en 7 hubo una baja de su precio. Entre estos 30 productos, el aumento promedio fue de un 12,4%, mientras que la inflación anual fue de un 6,44%.

 

¿Cuál es el costo de los útiles escolares de acuerdo al grado de escolaridad?

 

Se calcula que el gasto para el ciclo escolar 2017-2018 de útiles escolares será entre los 170 y los 500 pesos, de acuerdo al grado de escolaridad que tengan los niños, y comprando los artículos básicos de la lista difundida por la Secretaría de Educación Pública.

 

Por ejemplo, un niño de preescolar puede gastar un mínimo de 171 pesos, solamente comprando lo básico y de marcas económicas. Un cuaderno puede encontrarse por $30, una caja de colores al mismo precio o un paquete de foamy a $25.

 

Para los niños de primero y segundo, los padres necesitan gastar al menos $230, ya que necesitan hojas blancas, lápices bicolor y adhesivos y tijeras, además de los cuadernos y lápices de colores que piden en el preescolar.

 

En el caso de los niños de grados más avanzados, los padres pueden desembolsar entre$200 y $500, ya que se suman juegos de geometría y cuadernos profesionales.

 

Hay que considerar que a la lista de útiles escolares deben sumarse otro tipo de productos, como una mochila, un guardapolvo o estuches para lápices, lo que puede incrementar el gasto que necesitan realizar los padres para el comienzo de las clases.